Miguel de Cervantes Saavedra

Miguel de Cervantes Saavedra, escritor nacido en Alcalá de Henares en septiembre de 1547, escribió uno de los libros más importantes de la historia: El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (1605). Es la primera novela moderna, traducida a más de 50 idiomas. Por el Día del Libro queremos recordar a este gran autor con algunas informaciones importantes sobre su vida.
Día internacional del libro
La UNESCO declaró que el 23 de abril fuera el Día Internacional del Libro por petición del gobierno de España, ya que aquí se celebraba ese día desde hacía muchos años para conmemorar la figura de Miguel de Cervantes en la fecha de su muerte, que coincide también con la de William Shakespeare.
Sin embargo, esto no es del todo exacto ya que, para empezar, el calendario utilizado en Inglaterra y en España en 1616 no era el mismo (por lo que no murieron el mismo día)
Además, las actas de defunción no se firmaban el día de la muerte, sino como mínimo al día siguiente. Es más correcto decir que Cervantes falleció el 22 de abril de 1616.
Miguel de Cervantes Saavedra: Su apellido
Miguel de Cervantes Saavedra. Su padre se llamaba Rodrigo de Cervantes y su madre Leonor de Cortinas, por lo que Saavedra no era su segundo apellido real. Miguel lo toma de su cautiverio en Argel.
Tras la batalla de Lepanto se había quedado manco y mientras estuvo preso en Argel, le pusieron un mote: «shaibedraa», que significa «el hombre de la mano tullida». Él lo castellanizó y empezó a firmar su obra con ese apellido, que era, de alguna manera, una forma de reírse de sí mismo.
De hecho, Cervantes, en su matrimonio con una mujer llamada Catalina de Salazar y Palacios no tiene descendencia, pero sí tiene una hija llamada Isabel con una amante. Cuando la niña queda huérfana a los 16 años, Cervantes la reconoce como suya y para no manchar el apellido de su familia, le da como apellido Saavedra.
El manco de Lepanto
Se le puso este apodo porque luchó como soldado en la batalla de Lepanto, fue herido en la mano izquierda y perdió el movimiento de esta. No perdió la mano, pero sí su uso, de ahí que le llamaran el manco de Lepanto.
Cervantes: ¿Cómo era físicamente?

No hay retratos de Cervantes pintados en vida. Los muchos retratos que conocemos, el más famoso es el que se encuentra en la Real Academia de la Lengua realizado por Juan de Jáuregui, se basan en la descripción que el propio Cervantes hizo de sí mismo en Novelas Ejemplares (1613): “rostro aguileño, cabello castaño, frente lisa, nariz corza, barbas de plata, bigotes grandes, boca pequeña…”. Aquí también narra aspectos de su personalidad, como que era tartamudo.
Siempre que hablamos de Cervantes hablamos sobre el Quijote, pero el autor escribió muchas otras obras también conocidas, como es el caso de La Galatea, publicada en 1585 en Alcalá de Henares, una novela pastoril cuya trama principal trata de cómo Elicio, un pastor, se enamora de Galatea, una hermosísima pastora, pero su padre quiere casarla con otro hombre, Erastro.
Plagios y copias
El Quijote fue un libro de mucho éxito, por lo que otros escritores quisieron aprovecharse de esto para vender libros ellos también. Es el caso del autor Alonso Fernández de Avellaneda. Avellaneda escribe lo que se conoce como El Quijote de Avellaneda y lo publica bajo ese pseudónimo en 1614.
Esta obra es la que incita a Cervantes a acelerar el escribir y publicar en 1615 una segunda parte del Quijote propia, que termina con la muerte del protagonista, de tal manera que nadie jamás podría volver a escribir una secuela sobre las aventuras del famoso hidalgo.
Enemigos íntimos
Lope de Vega y Cervantes vivieron en la misma época, en la misma ciudad y en la misma calle. El primero en una casa enorme con varios pisos y jardín, gracias al fruto de sus numerosas obras de teatro. El otro vivía en un piso pequeño porque sus novelas no obtenían éxito económico.
Por esa razón quería escribir teatro, para ganar más dinero y estar a la altura de Lope. Pero no sabía que su obra iba a ser más conocida y valorada, ni que esa calle donde vivieron ahora no se llama calle de Lope de Vega sino calle Cervantes.
Pobre en vida, rico en muerte
Aunque es el autor de la obra literaria más importante del mundo, Cervantes murió pobre. Cuando estaba vivo no pudo vivir con comodidades con la publicación de sus obras.
Nos despedimos con una cita de uno de los pasajes más célebres del Quijote para cerrar este artículo sobre uno de los gigantes de la literatura española:
«Mire vuestra merced —respondió Sancho— que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.»
Sabiendo un poquito más sobre la vida de Cervantes os invitamos a aprender Español de cero a cien en cualquiera de las escuelas que tenemos a tu disposición.



















